
El reservorio subcutáneo es un dispositivo colocado bajo la piel con la intención de llegar a una vena de calibre grueso a través de un catéter.Es implantado en pacientes adultos y niños que reciben tratamientos de forma intermitente y distanciados en el tiempo. A través de él se pueden administrar medicamentos, nutrición, transfusiones… además de usarse para extraer muestras de sangre.
Los pacientes susceptibles de estos dispositivos, a menudo oncológicos, reciben tratamientos que precisan numerosas sesiones de administración de quimioterapia y toma de muestras de sangre. Si no son portadores de un reservorio subcutáneo tienen que someterse a numerosos pinchazos que acaba con un árbol vascular periférico deteriorado, unido al dolor y la ansiedad que supone enfrentarse repetidamente a las venopunciones. 
Al implantarse un reservorio subcutáneo, estos pacientes disponen de un acceso venoso rápido, seguro y eficaz que permite administrar los distintos tratamientos y toma de muestras sin necesitad de pinchar venas periféricas, mejorando con ello su calidad de vida.
La manipulación de estos dispositivos es competencia de enfermería y requiere de unos conocimientos y habilidades básicas sin las que es imposible hacerlo con seguridad y profesionalidad. Estos pacientes pasan por distintos ámbitos del sistema sanitario (centros de día, hospitalización, centros de salud…) y son las enfermeras de estos servicios las que han de conocer el manejo del reservorio subcutáneo.

El Colegio Colegio Oficial de Enfermería de Murcia y Acréditi Formación han puesto en marcha el taller de “Manejo del Reservorio Subcutáneo” con el fin de formar a todos aquellos colegiados que no hayan tenido la oportunidad de aprender a usar este dispositivo.
Los objetivos del taller son formar y capacitar para:
A través de éste y otros talleres paralelos (suturas y anestesia local, atención al parto normal extrahospitalario, vendajes funcionales, etc), el Colegio Oficial de Enfermería de Murcia y Acréditi muestran su compromiso con las necesidades reales y diarias de los colegiados, ofreciéndoles formaciones prácticas y concretas que permitan mejorar la calidad de los cuidados que prestan a sus pacientes, repercutiendo en última instancia a mejorar la calidad de vida de estos.
Autor: José A. Troya Gil
Coordinador de Formación Acréditi